La coalición de gobierno que sostiene a La Libertad Avanza transita horas de máxima tensión debido a la profundización de una interna oficialista que tiene como protagonistas estelares a Patricia Bullrich y Karina Milei. El detonante del conflicto fue el sorpresivo y público respaldo de la ministra de Seguridad al dictamen de designación de jueces en el Senado de la Nación que contaban con el veto explícito de la secretaria general de la Presidencia. El gesto de rebeldía de Bullrich deja en evidencia las diferencias metodológicas que fracturan el núcleo del poder gubernamental.\n\nLa puja de fondo se centra en el control de la estrategia de nombramientos judiciales en fueros clave de la administración pública. Mientras que Karina Milei, respaldada por el círculo de asesores más estrecho del presidente Javier Milei, promueve un alineamiento dogmático y un control cerrado sobre cada pliego que ingresa a la Cámara Alta, Patricia Bullrich apuesta por una construcción pragmática de consensos con el radicalismo y el PRO para destrabar vacantes históricas y asegurar gobernabilidad. Esta colisión de visiones debilita la disciplina del bloque oficialista y expone fisuras en la conducción del espacio.\n\nLas repercusiones de esta interna se sienten con especial fuerza en el Senado de la Nación, donde el oficialismo necesita desesperadamente de cada voto aliado para consolidar sus proyectos prioritarios. La desautorización de las directivas presidenciales por parte de una ministra de peso político propio como Bullrich abre un escenario de incertidumbre sobre la cohesión futura de la alianza de gobierno, alimentando especulaciones sobre posibles reconfiguraciones en el gabinete de ministros si la tensión no logra encauzarse constructivamente.\n\nLa disputa por el control institucional de la Justicia expone el dilema clásico entre el purismo ideológico y la necesidad práctica de tejer alianzas para gobernar. ¿Podrá la administración nacional sostener su ambicioso programa de reformas institucionales si la mesa de decisiones políticas se convierte en un campo de batalla permanente entre sus figuras más influyentes?