La Selección Argentina de Básquet Femenino se alzó nuevamente con el Sudamericano, demostrando un dominio que debería ser ejemplo en otros ámbitos nacionales. Con un marcador de 53-44 ante Venezuela, nuestras atletas confirman que la disciplina, el trabajo en equipo y el talento pueden superar cualquier obstáculo, incluso la falta de recursos que a menudo afecta al deporte femenino. Este bicampeonato es un faro de éxito que el país debería observar.
Mientras la "casta" política sigue en sus eternas disputas, ignorando las verdaderas necesidades, estos logros deportivos son un reflejo de lo que se puede construir con verdadera dedicación. ¿Se dará el apoyo necesario para que estas disciplinas sigan creciendo y no sean solo noticia esporádica? O, como es costumbre, ¿se esperará a la foto oficial para luego abandonar el compromiso real con el desarrollo deportivo y la formación de futuras campeonas?