Las entidades bancarias y las billeteras digitales quedaron habilitadas para ejecutar débitos automáticos sobre las cuentas de aquellos usuarios que mantengan cuotas crediticias vencidas. La normativa busca reducir los índices de morosidad y bajar el costo del crédito en el sistema financiero.
El sector fintech celebró la decisión al argumentar que la transparencia en la cobrabilidad permitirá ofrecer mayores plazos y menores tasas de interés. En contrapartida, asociaciones de usuarios alertaron sobre la vulnerabilidad de los ingresos familiares al recortar el margen de administración del presupuesto doméstico.
¿Esta medida ordenará la morosidad crediticia o representa un avance excesivo de las entidades sobre los saldos personales?