El Gobierno nacional oficializó una nueva actualización en la escala salarial correspondiente al personal militar de las Fuerzas Armadas y a los efectivos de las fuerzas de seguridad federales. La resolución, publicada de manera conjunta por los ministerios de Defensa y de Seguridad en el Boletín Oficial, establece un incremento acumulativo aplicado sobre el haber básico que perciben oficiales, suboficiales y personal de tropa en las distintas graduaciones.
El ajuste salarial alcanzará tanto al personal activo del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, como a los cuadros de la Gendarmería Nacional, la Prefectura Naval, la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. La medida responde al compromiso asumido por la gestión nacional de jerarquizar las funciones de la defensa exterior y el mantenimiento del orden interior, sectores golpeados por el deterioro sostenido del poder adquisitivo durante las últimas administraciones.
Según los cuadros publicados, un teniente general, almirante o brigadier general pasará a percibir un haber básico sustancialmente recompuesto, mientras que los grados iniciales de la carrera militar, como los subtenientes o cabos, tendrán un incremento porcentual que busca atenuar el impacto del costo de vida en la canasta familiar. Asimismo, la medida incidirá de forma proporcional en la liquidación de las jubilaciones del personal retirado.
La recomposición de haberes en las fuerzas armadas busca contener el descontento en los cuarteles y reducir el éxodo de profesionales altamente capacitados hacia la actividad privada. Sin embargo, la brecha salarial con otros organismos del Estado continúa siendo motivo de debate presupuestario. ¿Será este aumento suficiente para recomponer estructuralmente el valor de la carrera militar frente a la inflación acumulada?