La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) resolvió dejar sin efecto la jornada de paro nacional y movilización que estaba programada para las primeras horas de este jueves. La determinación gremial fue adoptada por el Consejo Directivo tras recibir señales de apertura a instancias de diálogo por parte de las autoridades del Ministerio de Capital Humano para revisar el esquema salarial y las nóminas de contratados en ministerios y organismos descentralizados.
Con la suspensión de la medida de fuerza, la atención presencial en dependencias públicas como ANSES, PAMI, registros nacionales y ministerios funcionará con normalidad durante toda la jornada. No obstante, los delegados gremiales advirtieron que mantendrán estados de asamblea permanente al mediodía para evaluar los avances de la negociación paritaria y definir los pasos a seguir en caso de no obtener respuestas satisfactorias a sus reclamos de recomposición de haberes.
Desde el Poder Ejecutivo valoraron la desactivación de la protesta como un gesto de prudencia institucional, aunque ratificaron el rumbo firme de la reorganización administrativa y la revisión de cargos en el Estado nacional. La conducción sindical, por su parte, remarca que la tregua es condicional y responde al compromiso de frenar nuevas bajas de contratos en sectores sensibles de la administración pública.
La negociación abre un paréntesis en el prolongado conflicto entre los gremios del sector público y la gestión nacional por la reforma del aparato estatal. ¿Será posible alcanzar un acuerdo laboral equilibrado entre las partes o la tensión volverá a congelar los trámites de los ciudadanos en el corto plazo?