La provincia de Mendoza se prepara para enfrentar una de las alertas meteorológicas más severas de la temporada ante la inminente llegada del viento Zonda. Con ráfagas que se prevé superen los 100 km/h, las autoridades provinciales decidieron suspender las clases presenciales y recomendaron a la población evitar salidas innecesarias para mitigar posibles accidentes viales.
El fenómeno meteorológico viene acompañado de un drástico descenso posterior de la temperatura, lo que pone a prueba la infraestructura eléctrica y los servicios de emergencia de la región cordillerana. Los expertos advierten que la recurrencia y la virulencia de estos eventos climáticos extremos son un síntoma innegable del calentamiento global.
¿Están preparadas las provincias andinas para mitigar el impacto económico y social de catástrofes climáticas cada vez más frecuentes?