El mundo del básquet argentino y global lamenta la partida de Horacio Muratore, una figura de inmenso peso que falleció recientemente. Muratore no solo presidió la Confederación Argentina de Básquet (CABB), sino que también alcanzó la máxima distinción como presidente de la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA), un logro sin precedentes para un dirigente sudamericano. Su trayectoria fue sinónimo de expansión y desarrollo para el deporte.
Durante su gestión en CABB y FIBA, Muratore fue un impulsor incansable de la internacionalización y profesionalización del básquet. Su visión contribuyó a que Argentina consolidara su posición en el escenario global, participando activamente en la toma de decisiones y defendiendo los intereses de las federaciones de menor desarrollo. Su liderazgo, si bien reconocido, también enfrentó los desafíos y las internas inherentes a cualquier estructura deportiva de gran magnitud.
La muerte de Muratore cierra un capítulo importante. ¿Qué desafíos quedan pendientes para la dirigencia deportiva argentina, y cómo se mantendrá vivo el espíritu de aquellos que, como él, dedicaron su vida a elevar el perfil de nuestras disciplinas a nivel mundial?